Bizcocho de claras y naranja

 




Esta receta es de Canelona. Me encanta todo lo que hace Forrado. Es una de las personas más buenas que he conocido nunca, es desinteresada, super valiente, con el corazón más grande que Gandía entera y sobre todo es simpatiquísima, tiene un sentido del humor genial  Riendo y está un poco locuela. Ella fue quien me animó a participar en el foro, Ali ya sabes que te queremos Beso. Bueno esta receta es suya y de su vecina jajajja y la he copiado tal y como ella la pone, lo único que he añadido es la forma tradicional de hacerlo. Nos ha gustado mucho. Siempre hacía el bizcocho de claras y limón y esta vez por variar me decanté por este. Guiño


INGREDIENTES:
1 botellita de claras pasteurizadas (9claras, 300gr. yo la compro en mercadona)
1 pizca de sal
230gr de harina
1 sobre de levadura Royal
105gr de margarina blandita
150gr de zumo de naranja
180gr de azúcar glass
La piel de una naranja sin parte blanca.

ELABORACION:
Pesar el harina y mezclarla con la levadura. Reservar en un bol. Rayar las pieles de naranja y mezclar con el azúcar. Añadir la margarina blanda y remover para convertirlo en una crema. Añadir el zumo de naranja y la harina con la levadura, remover hasta verlo todo bien integrado, terminar de envolver con la espátula.
Sacar y reservar esta mezcla.
Montar las claras con la sal, hasta conseguir un punto de nieve,
Unir las claras con la masa, con cuidado para que no se nos baje mucho.
Engrasar un molde de 24cm y verter la mezcla.
Hornear hasta que pinchemos con un palillo y salga limpio, de 30 a 45 minutos, según hornos. No lo abriremos casi hasta el final de la cocción por muy subido que lo veamos.Yo he montado las claras fuera de la thermomix, para no tener que secar el vaso, y en la misma ensaladera he mezclado las dos cosas, la masa y las claras, con una espátula de goma con movimientos envolventes.
Lo he horneado con aire, en la segunda altura del horno, a 160º durante unos 30 minutos, los últimos diez lo subo a 175º. Lo dejo antes de sacarlo, unos cinco minutos con la puerta entreabierta. Pero ya se sabe, que cada una debe conocer su horno.