
Quizá, lo que más gusta de la mayonesa es la textura suave y cremosa. Si no puedes comer huevo o si en verano tienes miedo de la salmonella prueba a hacerla con 2 partes de aceite de oliva 0.4º, 1 parte de leche, una pizca de sal y 1 diente de ajo. Lo bates con la batidora hasta que espese. Da el pego.